Luces y sombras

    Ayer fue uno de esos días donde ambas estaban muy presentes; las luces y las sombras combatían por ejercer su protagonismo, y resultó agotador alejar unas para que brillaran las otras.     Alegría y tristeza se mezclaban continuamente, obligándome a estar más atenta de lo normal a lo que estaba ocurriendo alrededor que en lo que mi mente se empeñaba en recordar. Creo que gané la batalla -al menos durante las horas más importantes-.           Así, alguien que ya no está físicamente pudo quedar apartado, para que brillara el trabajo de quien prefiere estar en la sombra.     Muchas cosas les unen: esfuerzo, sacrificio, tesón, genio, constancia y cincuenta años cerca de mí.   Luces y sombras. Necesarias las unas para que existan las otras.               Fotografía y texto: Marta Areces

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